¿Qué ocurre con aquéllos elementos del día a día que son tan útiles?. ¿Esos no merecen un reconocimiento por cumplir tan bien sus funciones durante tanto tiempo?. Por supuesto que sí, ¡un producto rutinario también merece un museo en Nueva York!
Eso es precisamente lo que han pensado en la agencia The Partners, que han decidido poner ‘leyendas’ por las calles de Nueva York. Y así creando el ya famoso MoMu (Museum of Mundane). Esta iniciativa pretende dar reconocimiento a esos objetos comunes que se cruzan en nuestras calles día a día y que pasan desapercibidos. Tratan de darle visibilidad a la simpleza del diseño diario, la funcionalidad y la ubicación de objetos comunes no apreciados (e incluso olvidados) que se encuentran día a día en las calles de la ciudad.
Una simple percha, un taxi, una señal de tráfico o una rosquilla son sólo algunas de las piezas ‘banales’ que ya forman parte de este particular museo. Es, sin duda, una peculiar idea que rinde homenaje a cosas tan triviales como un perrito caliente (aunque nosotros nos quedaríamos con una buena tortilla de patatas), un ladrillo, una alcantarilla,etc. Todo tipo de objetos con los que nos topamos en nuestra rutina diaria serían piezas dignas de ocupar un hueco en este curioso museo.
