La marca deportiva presentó la indumentaria que se aleja de la tradicional combinación bicolor y lleva franjas rojas, naranjas y amarillas. En el 2023, adidas empezó oficialmente el sponsor técnico actual de la Selección Peruana de Fútbol, cuando entró en vigencia su contrato con la Federación Peruana de Fútbol (FPF).
Desde entonces, la marca de las tres franjas ha desarrollado diversos productos como camisetas, buzos y ediciones limitadas, como una indumentaria negra que lanzaron ese mismo año. En líneas generales, adidas ha respetado la esencia de la selección de Perú, con los colores blanco y rojo.
Sin embargo, en el 2026 la marca ha decidido ofrecer una propuesta diferente, tomando un riesgo al dejar de lado esa combinación tradicional por la bandera del país. La nueva piel Esta semana, adidas compartió una secuencia de fotos en sus redes sociales, en la que presentaba la nueva camiseta negra que ha diseñado para Perú.
La propuesta se aleja de lo clásico y, por el contrario, lleva franjas de color rojo, naranja y amarillo. André Carrillo fue el futbolista elegido para lucir la nueva camiseta, que también lleva ese juego de colores en el escudo de la FPF, así como en el logo de adidas.
La indumentaria alterna ya está a la venta en el ecommerce de la compañía. Su precio es de S/199, S/259 y S/359 en la versión para niños, adultos y high performance, respectivamente. De esa manera, adidas continúa reforzando el vínculo entre los hinchas peruanos y la selección de fútbol.
Después de todo, la diversidad de productos y los diseños disruptivos que propone la marca impacta en los consumidores que los identifican como piezas de colección.
La movida también pone el foco en actores como Selección Peruana, Fútbol, Federación Peruana, Desde, que aparecen dentro del desarrollo de la noticia y ayudan a entender mejor el alcance de este caso dentro del mercado.
Entre los datos que resaltan en el reporte aparecen cifras como 2023, 2026, S/199, S/259, señales que sirven para dimensionar la escala, la inversión o el impacto comercial que rodea a esta novedad.
Más allá del anuncio puntual, el caso refleja una tendencia clara: las marcas ya no solo buscan captar atención, sino también sostener una propuesta de valor que se traduzca en recordación, preferencia y recompra.
En un escenario donde las decisiones de consumo cambian rápido, este tipo de lanzamientos y ajustes también funcionan como termómetro para medir hacia dónde se está moviendo la conversación entre empresas, audiencias y canales digitales.
Visto en conjunto, el episodio deja una lectura útil para el sector: el diferencial no pasa únicamente por comunicar una novedad, sino por convertirla en una experiencia, un beneficio tangible o una razón concreta para volver a elegir la marca.
